Mi nueva dentista supo controlar mis nervios al instante

Si ya de por si no me gusta un pelo pisar un hospital, menos aún me gusta visitar a un dentista. Cada vez que voy a uno, salgo de la consulta traumatizado y dolorido, por eso quise cambiar de dentista y acudí a la primera mujer que encontré por Internet. Al llegar estaba como un flan de nervioso, pero tengo que reconocer que la dentista era toda una profesional que supo controlar mis nervios desde el primer instante que me senté, primero metiéndome mano de manera descarada, luego comiéndome la polla y finalmente follando por cada rincón de su pequeña consulta.

Agregado el: 5-enero-2020Visto: 58.153 veces

Zona de comentarios

Vídeos relacionados