Llena de aceite las enormes tetas de la recepcionista

Había terminado su jornada laboral pero cuando pasó por delante de la recepción, vio que la recepcionista estaba de mal humor y estresada, por lo que como buen compañero de trabajo que es, decidió regalarle un buen masaje antes de irse a casa para intentar relajarla. Todo iba de lo más normal hasta que entre tanto roce y tanto aceite la recepcionista le agarró el paquete con fuerza y le pidió que le hiciera gozar. El masajista después de chuparle los pechos a base de bien, la puso a cuatro patas sobre la camilla y la penetró por detrás con fuerza provocándole una gran excitación.

Agregado el: 11-junio-2020 Visto: 26.195 veces

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