Fui a casa de la vecina a pedirle sal y acabamos follando

Con toda la inocencia del mundo fui a casa de mi vecina cincuentona a pedirle un poco de sal, ella gentilmente me invitó a pasar a su casa y aprovechamos para hablar mientras nos tomábamos una copa de vino. La cosa poco a poco se fue calentando de tal manera que al final sin saber como acabamos comiéndonos los coños encima de la encimera de su cocina.

Agregado el: 30-agosto-2016Visto: 183217 veces Duración: 06:12 minutos